¡Atrévete, sal del closet!

ARCHIVOS | LIMA (PERÚ) | 1RO DE DICIEMBRE DE 2017

«Todo mundo quiere la verdad, pero nadie quiere ser honesto.»

Anónimo

La frase ¨sal del closet¨, es muy descriptiva en América, para hombres que se sienten atraídos por otros hombres, pero que por circunstancias ajenas a su voluntad, por aparentar ante la sociedad, por temor al qué dirán, por religiosidad, por no decepcionar a sus padres, por no desilusionar a sus hijos y a otros miembros de su familia, por no provocar dimes y diretes a la sociedad hipócrita en general, o por temor a no entorpecer sus carreras políticas, terminan casándose con mujeres, Algunos lo hacen hasta dos o tres veces, es decir, matrimonio, divorcio y nuevo matrimonio, sin parar en la cadena hasta que los descubran, pero por más que intentan ocultar su doble vida y así hagan las mil y una para poder constituir la familia feliz, siempre hay algo que finalmente los delata, reza el dicho: “No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista.” Aplaudo a aquellos que son sinceros y valientes y que dan la cara y te dicen su verdadera identidad sexual, personas que en realidad se merecen mi respeto, pero aquellos que quieren vender gato por liebre, mentir sin piedad y hasta demostrar signos de homofobia o querer ser de un día para el otro, grandes defensores de la familia, me dejan un sabor amargo en los labios, cuando la miel se convierte en hiel, las verdaderas pasiones y personalidades salen a la luz, hasta la gema más brillante, tiende a ensombrecerse al ser observador de tantas mentiras ocultas. Suena inaudito, pero es mucho más común de lo que imaginamos, muchas mujeres, tarde o temprano, terminan descubriendo que fueron víctimas de una cruda realidad, que aún en el siglo 21 sigue dando de que hablar, es motivo de conversación en las reuniones de gente que oye los rumores sonando como tambores, urbi et orbi, a diestra y siniestra. Tal cual, si más ni menos, se oyen separaciones y divorcios de un momento al otro, ¿qué fue lo que pasó?, ¿pero qué ocurrió?, ¿pero cómo?, ¿qué me estás diciendo?, ¿ pero qué, no te lo creo, eso no es posible, pero si están casados, pero si tienen hijos?, comentan y se preguntan, las vecinas, las amigas, las comadres, las sobrinas, las tías, las madres, las abuelas y todas las féminas pues porque tal detalle, es inexplicable, para las mujeres, porque no entendemos que hay otro mundo, con otras reglas y otros códigos, con mil secretos con candados con claves a los cuales no tenemos acceso, son misterios sin resolver, preguntas sin responder, lágrimas sin comprender, tiempo perdido que no volverá, que solo te hará recordar el resplandor de una era que se refleja en tu mente y que hoy ya ni las cenizas quedan. Grupos de hombres descritos en la revelación de esta columna, son algunos de los que se encuentran en los círculos del poder económico y político, no tienen un trato horizontal entre ellos, su comunicación es muy directa y casi siempre deciden a quién le abren las puertas y a quién no, un juego de varones, un club privado, donde solo ellos deciden quiénes pueden ser admitidos, según sus requerimientos, una vida en espiral en la cual permiten la entrada a mujeres de las que pueden sacar ventajas, de las que pueden lograr algún beneficio, en sus proyectos no está el hacer Cenicienta a ninguna, de eso si hay total seguridad. Quizás veré a muchos de ellos, volverse a casar y tener más prole, pero en el fondo de mi corazón, pensaré que amar es honestidad, ser feliz y no causarle daños a terceros. ¡Atrévete, sal del closet!

Zully Pinchi Ramírez

¡Rommel venció a criminal asbesto!

ARCHIVOS | 24 DE NOVIEMBRE DE 2014

¡Rommel venció a criminal asbesto!

Dedicado a Rommel Moreno, un hombre de treinta y tantos años que ganó mis aplausos en silencio y superó el cáncer causado por la exposición al mineral asesino, tóxico y mortal llamado asbesto. Cuando vino Rommel a reunirse conmigo por primera vez estaba muy delgado, pálido pero seguro y decidido, cuando noté la profunda cicatriz que tenía en el cuello, supe de inmediato que ya había sido intervenido quirúrgicamente. Zully -me dijo- estoy muy enfermo, tengo cáncer, si no me hago un tratamiento lo más pronto posible, podría morirme sólo que quizás usted a simple vista no lo note porque soy cristiano evangélico.

Llegó a Solidarios ABC

En mi trabajo, Solidarios ABC, con sede en Lima-Perú, en el programa: "No al Asbesto", junto a muchos otros profesionales y afectados directos, en su mayoría ya fallecidos, he venido luchando desde hace 7 años sin luces, aspavientos o espectáculos, con perfil bajo, sufriendo vituperios, amenazas y tribulaciones, un gran combate que generó ataques innobles de gente muy impía que ha querido desmerecer todo el esfuerzo, no sé si por odio, por envidia o venganza, pero hemos dado fuerte batalla para que se apruebe el reglamento de la Ley 29662 que prohíbe el uso de asbesto y regula el asbesto crisotilo. Fue en estas circunstancias, hace unos 3 años, que un amigo que trabaja en otra institución internacional de apoyo social me pidió asistencia para un hombre que estaba al borde de la muerte y que nadie quería ayudar: Rommel, y le ofrecí a través de Solidarios ABC, un año de trabajo digno y toda clase de colaboración.

Sindicato de ex trabajadores

En Perú después de más de una década de pelea de políticos, congresistas, diversas ONGs y fundaciones privadas, recién el 4 de octubre de 2014 se ha logrado el objetivo, pero parcialmente, porque no es del todo el esperado en especial para los afectados directos que han formado un fuerte y sólido sindicato de ex trabajadores de dos grandes empresas que se benefician y al parecer lo seguirán haciendo, hasta que se revise y se le dé salidas más drásticas. Y todos esos miles de hombres pobres, sin sonrisa, angustiados por la necesidad de alimento y trabajo, que día a día deben escoger entre sobrevivir o morir, ¿dónde quedan?, si nadie piensa en ellos. La mayoría son despedidos de sus puestos de trabajo, ya que estando enfermos sólo son una carga para los empleadores, carecen de cualquier tipo de seguro y el SIS no les sirve para nada.

Esposas e hijos expuestos

Debo especificar que existe el agravante de que todos tienen esposas e hijos y que está completamente comprobado que por las partículas químicas que se pegan a las prendas de vestir pueden causar cáncer de ovarios a sus esposas o cáncer a sus niños. Entonces, la pregunta es ¿cómo van a recuperarse, tratarse, sanarse y salir adelante todos estos miles de hombres que han tenido la desgracia de enfermarse por la "simple e inocua" exposición al asbesto? ¿Es que debemos quedarnos tranquilos mientras nuestros hermanos peruanos siguen muriendo por no tener un sol para curarse y porque no tienen dinero ni mucho menos fuerzas para demandar a sus empleadores millonarios porque son sólo hombres descartados, excluidos y marginados de la sociedad y del Estado?

Millones en peligro por asbesto

En el año 2013 se aprueba después de muchos años de lucha, el plan de acción mundial para la prevención y control de enfermedades causadas por la exposición al asbesto según la Asociación Mundial de la salud, de conformidad con la resolución WHA 66.10. Según la OIT (Organización Mundial del Trabajo) y la OMS (Organización Mundial de la Salud), existen anualmente más de 107.000 mil muertes por trabajadores expuestos y más de 125 millones de personas en peligro de cáncer laboral por el fatal y venenoso asbesto. El cáncer afecta más a los mecánicos de talleres automotrices y a trabajadores expuestos a sustancias químicas adheridas al asbesto que se encuentran en techos o calaminas para techos de oficinas, no sólo puede exterminar sus vidas, ya que también causa mesotelioma, asbestosis y cáncer pulmonar. En la resolución WHA 60.26 la Asamblea de Salud situada en Europa, solicitó a la OMS se llevaran a cabo campañas mundiales de prevención contra el asbesto a través de fundaciones y organizaciones internacionales privadas, así como instituciones públicas en todos los países del mundo.

¡Eliminado en 52 países!

A lo largo de los años el asbesto, (mineral del cual derivan también el anfíboles y el crisotilo) ha sido eliminado en más de 52 países y los afectados en su mayoría han logrado ganar procesos judiciales por cantidades millonarias por daños y perjuicios a las muy poderosas y monopólicas compañías que lucraban y mataban solapadamente a sus empleados con el siniestro mineral. Las leyes internacionales del trabajo han exhortado e instado a todos los países, a que se reemplace al asbesto, por otros elementos sustitutos y no nocivos.

¡Sin ayuda del Estado, OIT ni la OMS!

Rommel trabajo más de quince años en un taller de mecánica automotriz, fue una víctima más del asbesto, la pasó muy mal seguramente pero afortunadamente contó con personas que lo apoyaron para salvarse, eso no es todo, no se recaló en la depresión, el conformismo y la mediocridad, abrió un pequeño restaurante de menú y consiguió un nuevo empleo en que se ha desempeñado como siempre, con una conducta intachable. Ahora está en Alemania capacitándose para ser mejor aún en su trabajo, un hombre que sin ayuda del Estado peruano, ni de la OIT, ni de la OMS, ni de la Unicef y sus muy famosas embajadoras de la buena voluntad y sin haber hecho ningún juicio ni reclamarle nada a su empleador, venció el cáncer y hoy es todo un ganador.

Superando la adversidad

Lo más sorprendente es que se daba el tiempo para "ser feliz y amar con fidelidad a pesar de su enfermedad a Jesús de Nazareth, así con firmeza y claridad me dio el nombre de su Dios y me exigía que no haya ninguna duda con respecto a su credo. Rommel tuvo siempre tiempo para orar, adorar, alabar, ayunar y hacer vigilias para rogar a su buen Dios, hasta que un inesperado día llegó más contento que nunca informándome que debía volver a Trujillo con su familia puesto que ya no corría ningún peligro, ya estaba estable, y que sólo debía seguir siempre con sus medicamentos, me asombré y me dio mucha felicidad por él. Los tiempos pasados con aquel hombre fueron impresionantes, se ganó todo mi respeto y admiración, era noble, de buen carácter, alegre, responsable, creativo, honrado, discreto, leal, sincero, con buenas iniciativas para toda tarea que se le pidiera, buen esposo, magnífico padre.

Zully Pinchi Ramírez

Alma en pena con doble moral

ARCHIVOS | MADRID (ESPAÑA), LIMA (PERÚ) | 11 DE ABRIL DE 2018

Mi musa ha despertado en el 2013 y está en un mundo imparable de modernidad y con una tecnología tan extraña y avanzada que descubre un teléfono móvil que suena entre sus ropas y en la pantalla encuentra la aterradora y cruel imagen de su verdugo, de su secuestrador que la acosa con el propósito que nunca conozca el verdadero amor. Después de vida tras vida de castigo, un siglo después, resulta ser su esposo. La invisible musa pasea en silencio, entra a una casa con varias habitaciones, un sonido llama su atención, mira los espejos y se introduce en ellos y repara en una mujer alta, muy robusta, maquillada, con peluca rubia y rizada, con un lunar negro cerca de sus labios, con largo y elegante vestido, bailando con movimientos bastantes toscos y de pronto la disfrazada siente una presencia invisible, se asusta y siente pánico, abandona el antifaz, peluca, vestido, zapatos y viene la sorpresa más grande, aquella es un hombre con doble moral, un político y es ni más ni menos que el esposo de la protagonista de está crónica. El individuo presuroso se pone un traje, retira el maquillaje y pretende ir a sus funciones de caballero formal y legalista que intenta hacer lo políticamente correcto ante su propia hipocresía, los golpes tan fuertes de la vida, las recriminaciones de una religión sin salida y de un podrido y sancionador círculo social. Los Heraldos Negros, poema que voy leyendo camino a Zaragoza, mientras veo a lo lejos el verde infinito, de un amplio horizonte campestre y no puedo evitar la creación de mi propia historia, buceo al pasado, imagino a mi musa, antes de entrar en el oscuro laberíntico del tiempo. En esos parajes, la probanza del dolor, en un mundo tan alejado de la bondad. Perdida, triste y deprimida, tal vez, puedo cambiar el nombre y edad a la mujer que imagino en un torbellino violento, envuelta en líos de vida y muerte, de gloria y sangre, de psicópatas y delincuentes y su frustración de no poder salir corriendo por una de tantas puertas cerradas con candados de bronce, hierro y cobre. Mi musa se siente humillada, rompe a llorar, quiere convertirse en una mariposa azul y libre, volar, encontrarse con el inmenso jardín y además sueña con mil rosas rojas con la esperanza que los pétalos no marchiten ni sean arrastrados por el viento. Concurre entonces a una majestuosa residencia, parece un palacio, usa sus poderes ocultos y por unas horas se convierte en una lámpara de cristal, desde lo alto del recinto observa todo, las conversaciones, ella es íntegra luz y se enciende al escuchar tantos acuerdos de mentiras, contratos criminales y negocios de corrupción, su corazón se oprime, mientras observa una dama en su esplendor tomada de la mano de su verdugo y es ella misma que ha tenido un desdoblamiento, ha podido ver a lo lejos la desesperación en su propia mirada de contar los segundos para huir de aquél ser sin alma que se ha convertido en su esposo y la tiene atada. Ella indignada invoca la fuerza de seres sobrenaturales, no aguanta más, se desvanece la magia, las luces se apagan, caen los cristales, llega la oscuridad, entonces aprovecha el difuso movimiento de los invitados, suelta la mano de su opresor y algo con más poder que el propio latido del universo, la convierte en su anhelo: una mariposa, y de pronto la veo cerca de la luna del tren con rumbo hacía el jardín verde y yo sigo leyendo y susurro: ¡Hay golpes en la vida, tan fuertes...¡Yo no sé!

Zully Pinchi Ramírez

Amor a mitad de camino y para siempre

ARCHIVOS | MADRID (ESPAÑA) | 28 DE FEBRERO DE 2018

¿Qué es estar enamorado? Definitivamente cada persona tiene su propia experiencia y hay muchos que pueden deducir que nunca estuvieron en ese estado tan extraño, loco y dramático que nos hace volar sin siquiera despegar los pies, dinamita que explota y se lleva todos nuestros esquemas y protocolos del buen comportamiento, que nos estruja el estómago y nos hace ver mariposas a nuestro alrededor y sentir una montaña rusa en el alma, un desorden al borde del abismo, cuando tu mente vuela y te hace ir a Júpiter, Saturno y Neptuno. Si analizamos no es en vano aquello que ciertas personas murmuran desde décadas atrás, que los hombres son de Marte y las mujeres de Venus. Para ellos todo es visual y tangible. Para nosotras es más profundo, a veces no necesitamos ni tocarlos y así nuestros ojos no se crucen con los suyos, todo es más serio, fuerte, impetuoso, sagrado. Caminando cerca de la media noche, extraviada entre los recovecos del parque el Retiro aquí en Madrid, he recordado al hombre que robó mi corazón, tomé el celular y aprovechando la tecnología coloqué una hermosa canción de fondo, bailando a solas conmigo, destilando feromonas intensas, con toda la pasión que aún albergan mis brazos, sonriendo y con destreza haciendo pasos melódicos, imaginando que algún día en esta Tierra, en el cielo o en otra vida que nos toque vivir, al fin, el hombre que amo y yo, podamos gozar hasta el amanecer sin importarnos nada. Ya no tenemos 15 ni tampoco 20, ya no podemos perder tiempo, solo para amarnos en el silencio y escondernos detrás de un árbol, detener el momento y guardar nuestra escena como en un cuadro, entrelazar nuestros miedos y me lo imagino entregarse y bailar de amor, como nunca lo ha hecho en su vida. Mi misterioso caballero no sé si tiene idea o no de lo que su amor causa en mí, no puedo ni describirlo, sus detalles son implacables, me encanta observarlo de lejos, en el anonimato, es tan perfecto y aunque nunca lo he tenido en mis manantiales, ansío beber de su agua, adoro verlo desde la punta de sus cabellos hasta sus pies. Me inspira toda la ternura que me transmite, me hace pensar que es como un niño que quiere vivir, que anhela correr, dejar sus cadenas y ser libre por unos minutos, para perderse conmigo, en los arbustos del campo y conocernos desde nuestras sonrisas hasta el aliento que nos da vida. Enero se llevó la última mirada que me dio, fue la mañana del 21 y no he podido borrar ese recuerdo, he escrito más de 30 cartas desde ese día y no he tenido el valor de entregarle ni una, le he compuesto un par de canciones y 5 poemas de amor, sin embargo la realidad va más allá de la historia que escribo, puedo sentir lo más bonito aquí en mi ser. Pero, en persona, la timidez vence totalmente, el respeto es más fuerte, todo es irremediable, incontrolable, una febril enfermedad de amor. Y entonces vuelvo a mis cabales, buscando la medicina, el remedio, el antídoto, que me permita, regresar a Tierra otra vez, sabiendo que mi amor es secreto, incondicional, oculto, no tiene nombre, apellido, nacionalidad, edad, ni estado civil, es un amor que sabe dar vida, color, alegría y esperanza, es un amor platónico que ha nacido conmigo y se quedará en un rincón de mi piel, guardado y que hoy a mitad de mis caminos, no olvidaré nunca y llevaré para siempre, vaya donde vaya y me dará una brisa de aliento en cada uno de mis futuros pasos.

Zully Pinchi Ramírez

Crónica de Amor Prohibido

ARCHIVOS | MADRID (ESPAÑA) | 14 DE FEBRERO DE 2018

Hace un año no tuve exactamente una celebración del día del amor, no fui nunca muy creyente del sentimiento que supuestamente nace a primera vista, ese del que uno suspira y hasta llora cuando lee las novelas del más cursi amor, o cuando ves las historias, de “había una vez”, y empiezas a creer que los finales felices sí pueden existir en algún lugar del universo, tal vez en la estratósfera o en el inframundo, todo ese ramillete de romanticismo carecía de realidad absoluta para mí, hasta que finalizando el año 2015, en medio de la semana, cerca de las doce del día, en el caos de Madrid, te conocí. Una vez leí una linda historia muy antigua y al mismo tiempo trágica, alguien por amor tuvo que esperar siete años para culminar la satisfacción de poder amar y ser amada, en algún momento llegué a pensar que alguna maldición me perseguía y que quizás a estas alturas de mi vida, había conocido el verdadero amor, aquel hombre que logró que las cenizas de mi corazón, que se habían quemado de tanto esperar y nunca recibir lo que anhelaba y soñaba, se pudieran levantar, resucitar, pero era algo imposible, algo ilegal, algo ilícito, era casi un crimen, un pecado nominal, algo que nunca se iba a poder realizar, me sentí como una pequeña planta, que estaba muerta y que de pronto recibió la luz del sol, que del horizonte recibió una mirada, una sonrisa, y que cayó un manantial de alegría, de esperanzas, una brisa que iluminaba cada mañana a mi corazón, que me daba fuerzas y me permitía soñar despierta, día y noche y comprendí tristemente que estaba irremediablemente enamorada. Está crónica, la estoy escribiendo con lágrimas en los ojos, pero no son lágrimas de tristeza sino de puro amor, un amor muy azul y cuando me refiero a ese color, es porque es muy puro, es porque no ha sido contaminado, es un amor que solo se conforma con una sonrisa, con una mirada, un amor limpio y claro, tan claro como el agua fresca que cae del cielo al llover, es incólume, inmaculado, un amor que se alimenta del día a día, que no lamenta el pasado, que no imagina nunca un futuro, que no se hace ilusiones, que sabe dónde está ubicado, que aterriza siempre, un amor sin bajas pasiones, un amor sin fiebres de otoño, un amor valiente y al mismo tiempo tan cobarde, algo hermoso, que nunca fue premeditado sin alevosía alguna, ni ventaja ni siquiera efímera, un amor tan doloroso y espinoso porque sé que nunca va a ser, y es bueno ser racional y aceptarlo. Y tú, hombre que me devolviste la ilusión, que nunca me has tocado, que jamás me has besado, que no conoces mis olores, que no has llorado a mi lado, que la vida no te ha dado tiempo ni para tener una pequeña charla conmigo con risas infundadas y tontas, como dos locos adolescentes, olvidando todo y tú, mi inspirador caballero, que aunque juntos nunca hemos vívido nada, sabes que me has hecho perder la razón, sé que puedo decirle a cualquiera que no siento nada por ti, pero estoy segura que conoces de este amor que llevo en mi alma, sé que sabes que eres tú el hombre que yo amo, sé que sonríes muy dentro de ti, cuando me ves temblando cuando mis ojos se pierden en los tuyos, cuando observas cómo la timidez que tu amor provoca, me deja muda, sin poder decir una sola palabra, tú mi gran amor ya la sabes porque hace mucho que Cupido te lo ha contado todo.

Zully Pinchi Ramírez

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Todos los derechos están reservados y cualquier acto delictivo se denunciará inmediatamente siguiendo los leyes que establece el gobierno peruano en la Constitución Política Del Perú, los códigos penal y procesal penal respectivamente. Zully Pinchi Ramírez